miércoles, 5 de marzo de 2014

1° Lectura Mateo 10.26-42

26 No les teman. No hay nada oculto que no deba ser revelado, y nada secreto que no deba ser conocido.

27 Lo que yo les digo en la oscuridad, repítanlo en pleno día; y lo que escuchen al oído, proclámenlo desde lo alto de las casas.

28 No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo a la Gehena.

29 ¿Acaso no se vende un par de pájaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre que está en el cielo.

30 Ustedes tienen contados todos sus cabellos.


31 No teman entonces, porque valen más que muchos pájaros. 

32 Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo. 

33 Pero yo renegaré ante mi Padre que está en el cielo de aquel que reniegue de mí ante los hombres.

34 No piensen que he venido a traer la paz sobre la tierra. No vine a traer la paz, sino la espada. 

35 Porque he venido a enfrentar al hijo con su padre, a la hija con su madre y a la nuera con su suegra; 36 y así, el hombre tendrá como enemigos a los de su propia casa.

37 El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí.

38 El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí.

39 El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.

40 El que los recibe a ustedes, me recibe a mí; y el que me recibe, recibe a aquel que me envió.

41 El que recibe a un profeta por ser profeta, tendrá la recompensa de un profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, tendrá la recompensa de un justo. 

42 Les aseguro que cualquiera que dé de beber, aunque sólo sea un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños por ser mi discípulo, no quedará sin recompensa".

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