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jueves, 13 de marzo de 2014

3° Lectura Proverbios 31


1 Palabras de Lemuel, rey de Masá, que le inculcó su madre:
2 ¡No, hijo mío! ¡No, hijo de mis entrañas! ¡No, hijo de mis votos!
3 No entregues tu vigor a las mujeres, ni tu vida a las que corrompen a los reyes.
4 No es propio de los reyes, Lemuel, no es propio de los reyes beber vino, ni de los príncipes desear bebidas fuertes,
5 no sea que por beber se olviden de los decretos y traicionen la causa de los desvalidos.
6 Den bebida fuerte al que va a perecer y vino al que está sumido en la amargura:
7 que beba y se olvide de su miseria y no se acuerde más de su desgracia.
8 Abre tu boca en favor del mudo y en defensa de todos los desamparados;
9 abre tu boca, juzga con justicia y defiende la causa del desvalido y del pobre.
10 [Alef] Una buena ama de casa, ¿quién la encontrará? Es mucho más valiosa que las perlas.
11 [Bet] El corazón de su marido confía en ella y no le faltará compensación.
12 [Guímel]Ella le hace el bien, y nunca el mal, todos los días de su vida.
13 [Dálet] Se procura la lana y el lino, y trabaja de buena gana con sus manos.
14 [He] Es como los barcos mercantes: trae sus provisiones desde lejos.
15 [Vau] Se levanta cuando aún es de noche, distribuye la comida a su familia y las tareas a sus servidoras.
16 [Zain] Tiene en vista un campo, y lo adquiere, con el fruto de sus manos planta una viña.
17 [Jet] Ciñe vigorosamente su cintura y fortalece sus brazos para el trabajo.
18 [Tet] Ve con agrado que sus negocios prosperan, su lámpara no se apaga por la noche.
19 [Iod] Aplica sus manos a la rueca y sus dedos manejan el huso.
20 [Caf] Abre su mano al desvalido y tiende sus brazos al indigente.
21 [Lámed] No teme por su casa cuando nieva, porque toda su familia tiene la ropa forrada.
22 [Mem] Ella misma se hace sus mantas, y sus vestidos son de lino fino y púrpura.
23 [Nun] Su marido es respetado en la puerta de la ciudad, cuando se sienta entre los ancianos del lugar.
24 [Sámec] Confecciona telas finas y las vende, y provee de cinturones a los comerciantes.
25 [Ain] Está revestida de fortaleza y dignidad, y afronta confiada el porvenir.
26 [Pe] Abre su boca con sabiduría y hay en sus labios una enseñanza fiel.
27 [Sade] Vigila la marcha de su casa y no come el pan ociosamente.
28 [Qof] Sus hijos se levantan y la felicitan, y también su marido la elogia:
29 [Res] «¡Muchas mujeres han dado pruebas de entereza, pero tú las superas a todas!».
30 [Sin] Engañoso es el encanto y vana la hermosura: la mujer que teme al Señor merece ser alabada.
31 [Tau] Entréguenle el fruto de sus manos y que sus obras la alaben públicamente.

miércoles, 12 de marzo de 2014

3° Lectura Proverbios 30


1 Palabras de Agur, hijo de Iaqué, de Masá. Oráculo de este gran hombre: ¡Me he fatigado, Dios, me he fatigado, Dios, y estoy exhausto!
2 Sí, soy demasiado torpe para ser un hombre y no tengo la inteligencia de un ser humano;
3 nunca aprendí la sabiduría, ¡y qué puedo saber de la ciencia del Santo!
4 ¿Quién subió a los cielos y descendió? ¿Quién recogió el viento en sus puños? ¿Quién contuvo las aguas en su manto? ¿Quién estableció los confines de la tierra? ¿Cuál es su nombre y el nombre de su hijo, si es que lo sabes?
5 Toda palabra de Dios es acrisolada, Dios es un escudo para el que se refugia en él.
6 No añadas nada a sus palabras, no sea que te reprenda y seas tenido por mentiroso.
7 Hay dos cosas que yo te pido, no me la niegues antes que muera:
8 aleja de mí la falsedad y la mentira; no me des ni pobreza ni riqueza, dame la ración necesaria,
9 no sea que, al sentirme satisfecho, reniegue y diga: «¿Quién es el Señor?», o que, siendo pobre, me ponga a robar y atente contra el nombre de mi Dios.
10 No denigres a un servidor delante de su patrón, no sea que él te maldiga y cargues con la culpa.
11 Hay cierta clase de gente que maldice a su padre y no bendice a su madre,
12 gente que se considera pura y no se ha lavado de su inmundicia.
13 ¡Qué altaneros son los ojos de esa gente, cuánto desdén hay en sus miradas!
14 Sus dientes son espadas y sus mandíbulas, cuchillos, para devorar a los desvalidos de la tierra y a los más pobres entre los hombres.
15 La sanguijuela tiene dos hijas: «¡Dame!» y «¡Dame!». Hay tres cosas insaciables y cuatro que nunca dicen: «¡Basta!».
16 el Abismo y el vientre estéril, la tierra, que no se sacia de agua, y el fuego, que nunca dice: «¡Basta!».
17 Al ojo que se burla de su padre y desprecia la vejez de su madre, lo vaciarán los cuervos del torrente y lo devorarán los aguiluchos.
18 Hay tres cosas que me superan y cuatro que no comprendo:
19 el camino del águila en el cielo, el camino de la serpiente sobre la roca, el camino del hombre en una joven.
20 Esta es la conducta de la mujer adúltera: come, se limpia la boca y exclama: «¡No hice nada malo!».
21 Por tres cosas tiembla la tierra y hay cuatro que no puede soportar:
22 un esclavo que llega a rey, un tonto que se harta de pan,
23 una mujer odiada que encuentra marido y una esclava que hereda a su señora.
24 Hay cuatro seres, lo más pequeños de la tierra, que son sabios entre los sabios:
25 las hormigas, pueblo sin fuerza, que aseguran sus provisiones en verano;
26 los damanes, pueblo sin poder, que instalan sus casa en la roca;
27 las langostas, que no tienen rey, pero avanzan todas en escuadrones;
28 la lagartija, que puedes agarrar con la mano, pero habita en los palacios de los reyes.
29 Hay tres cosas de paso majestuoso y cuatro que caminan con elegancia:
30 el león, el más fuerte entre los animales, que no retrocede ante nada;
31 el gallo vigoroso, o el chivo, y el rey al frente de su regimiento.
32 Si fuiste tan tonto que te exaltaste a ti mismo y luego reflexionaste, tápate bien la boca,
33 porque apretando la leche se saca manteca, apretando la nariz se saca sangre y apretando la ira se saca una disputa.

martes, 11 de marzo de 2014

3° Lectura Proverbios 29


1 El hombre reacio a las reprensiones será destrozado de golpe y sin remedio.
2 Cuando gobiernan los justos, el pueblo se alegra; cuando domina un malvado, el pueblo gime.
3 El que ama la sabiduría es la alegría de su padre, el que frecuenta prostitutas dilapida sus bienes.
4 Con el derecho, un rey da estabilidad al país, pero el que lo abruma con impuestos lo arruina.
5 El hombre que adula a su prójimo le tiende una red bajo sus pies.
6 En el crimen del malvado hay una trampa, pero el justo corre lleno de alegría.
7 El justo se preocupa por la causa de los pobres, pero el malvado es incapaz de comprender.
8 Los provocadores alborotan la ciudad, pero los sabios calman la efervescencia.
9 Cuando un sabio entra en pleito con un necio, sea que se irrite o se divierta, no resuelve nada.
10 Los sanguinarios odian al hombre íntegro, pero los rectos buscan su compañía.
11 El insensato da libre curso a su mal humor, pero el sabio lo refrena y apacigua.
12 Si un jefe se deja llevar de habladurías, todos sus servidores se vuelven malvados.
13 El pobre y el opresor tienen esto en común: el Señor ilumina los ojos de los dos.
14 Si un rey juzga a los pobres conforme a la verdad, su trono estará firme para siempre.
15 La vara y la reprensión dan sabiduría, pero el joven consentido avergüenza a su madre.
16 Cuando se multiplican los malvados, aumentan los crímenes, pero los justos verán su caída.
17 Corrige a tu hijo, y él te dará tranquilidad y colmará tu alma de delicias.
18 Cuando no hay visión profética, el pueblo queda sin freno, pero ¡feliz el que observa la Ley!
19 A un esclavo no se lo corrige con palabras: aunque entienda, no las tiene en cuenta.
20 ¿Has visto a un hombre que se apura a hablar? Se puede esperar más de un necio que de él.
21 Si a un esclavo se le consiente desde su infancia, terminará por convertirse en un rebelde.
22 El hombre irascible siembra discordias, el furibundo multiplica los crímenes.
23 El orgullo lleva al hombre a la humillación, el de espíritu humilde alcanzará honores.
24 El cómplice de un ladrón se odia a sí mismo: oye la fórmula imprecatoria, pero no lo denuncia.
25 El miedo tiende al hombre una trampa, pero el que confía en el Señor se pone a salvo.
26 Muchos buscan el favor del que gobierna, pero el derecho de cada uno viene del Señor.
27 El hombre inicuo es abominable para los justos, el que sigue el camino recto es abominable para el malvado.

lunes, 10 de marzo de 2014

3° Lectura Proverbios 28


1 El malvado huye sin que nadie lo persiga. pero el justo está seguro como un cachorro de león.
2 Cuando hay rebelión en un país, son muchos sus jefes; con un hombre inteligente y experto, reina la estabilidad.
3 Hombre pobre que explota a los débiles es como lluvia torrencial que deja sin pan.
4 Los que abandonan la Ley elogian al malvado, los que la observan se indignan contra él.
5 Los malvados no entienden lo que es recto, los que buscan al Señor lo entienden todo.
6 Más vale un pobre que camina con integridad que un rico de caminos tortuosos.
7 El que observa la Ley es un hombre inteligente, el que frecuenta a los libertinos deshonra a su padre.
8 El que acrecienta su fortuna con usura e interés la acumula para el que se compadece de los pobres.
9 Si uno aparta su oído para no oír la Ley, hasta su plegaria es una abominación.
10 El que extravía a los rectos por el mal camino caerá él mismo en su propia fosa, pero los hombres íntegros heredarán la felicidad.
11 El hombre rico se tiene por sabio, pero el pobre inteligente lo conoce a fondo.
12 Cuando triunfan los justos, hay gran fiesta; cuando se imponen los malvados, todos se esconden.
13 El que encubre sus delitos no prosperará, pero el que los confiesa y abandona, obtendrá misericordia.
14 Feliz el hombre que siempre teme al Señor, pero el obstinado caerá en la desgracia.
15 León rugiente y oso hambriento es el malvado que domina a un pueblo débil.
16 Un príncipe sin inteligencia multiplica las extorsiones, pero el que detesta el lucro prolongará sus días.
17 El hombre cargado con la sangre de otro huirá hasta el sepulcro: ¡que nadie lo detenga!
18 El que camina con integridad se salvará, el que va tortuosamente por dos caminos, cae en uno de ellos.
19 El que cultiva su suelo se saciará de pan, el que persigue quimeras se hartará de pobreza.
20 El hombre sincero será colmado de bendiciones, el que quiere hacerse rico de golpe no quedará impune.
21 No está bien hacer acepción de personas, pero un hombre se vuelve venal por un bocado de pan.
22 El malicioso corre detrás de la fortuna, sin saber que le sobrevendrá la indigencia.
23 El que reprende a otro será al fin más estimado que el hombre de lengua aduladora.
24 El que despoja a su padre y a su madre y dice: «Esto no es una falta», es compañero del que destruye.
25 El hombre ambicioso siembra discordias, el que confía en el Señor tendrá prosperidad.
26 El que se fía de sí mismo es un insensato, el que procede sabiamente se salvará.
27 El que da al pobre no conocerá la indigencia, pero al que cierra los ojos lo llenarán de maldiciones.
28 Cuando triunfan los malvados, todos se esconden; cuando desaparecen, se multiplican los justos.

domingo, 9 de marzo de 2014

3° Lectura Proverbios 27


Capítulo 27
1 No te gloríes del día de mañana, porque no sabes lo que depara cada día.
2 Que te alabe otro, no tu boca, que sea un extraño, no tus propios labios.
3 Pesada es la piedra y también la arena, pero más pesado aún es el despecho de un necio.
4 Cruel es el furor, agua desbordada la ira, pero ¿quién resistirá a los celos?
5 Más vale una reprensión abierta que un cariño disimulado.
6 Leal es la herida que inflige el amigo, engañosa los besos del enemigo.
7 El hombre satisfecho pisotea un panal de miel, para el hambriento, hasta lo amargo es dulce.
8 Como pájaro que anda lejos de su nido, así es el hombre que anda lejos de su hogar.
9 El aceite perfumado alegra el corazón, y la dulzura de un amigo, más que el propio consejo.
10 No abandones a tu amigo ni al amigo de tu padre, ni acudas a tu hermano en el día del infortunio: más vale vecino cerca que hermano lejos.
11 Sé sabio, hijo mío, alegra mi corazón, y podré replicar al que me denigra.
12 El hombre precavido ve el mal y se esconde, los incautos siguen adelante y la pagan.
13 Toma su ropa, porque salió fiador de otro, tómalo a él como prenda, porque dio su aval a gente extraña.
14 Saludar al prójimo en alta voz, de madrugada, es tenido en cuenta como una maldición.
15 Gotera incesante en día de lluvia y mujer pendenciera, se asemejan:
16 querer frenarla es como frenar el viento o recoger aceite con la mano.
17 El hierro se afila con el hierro, y el hombre en el trato con el prójimo.
18 El que cuida una higuera comerá de su fruto y el que respeta a su patrón recibirá honores.
19 Como el rostro se refleja en el agua, así el hombre se mira a sí mismo en los demás.
20 El Abismo y la Perdición son insaciables, e insaciables son también los ojos del hombre.
21 Hay un crisol para la plata y un horno para el oro, pero el hombre es apreciado por su reputación.
22 Aunque machaques al necio en un mortero, entre los granos, con un pisón, su necedad no se apartará de él.
23 Conoce bien el estado de tus ovejas, presta mucha atención a tus rebaños,
24 porque la riqueza no dura para siempre ni una diadema indefinidamente.
25 Una vez cortada la hierba, aparecido el renuevo y apilado el heno de las montañas,
26 ten corderos para vestirte, chivos para pagar el precio de un campo,
27 y bastante leche de cabra para alimentarte, para mantener a tu familia y para que vivan tus servidoras.

sábado, 8 de marzo de 2014

3° Lectura Proverbios 26


1 Como nieve en verano y lluvia en la cosecha, así de mal le sienta la gloria al insensato.
2 Como revolotea el pájaro y vuela la golondrina, así no alcanza una maldición gratuita.
3 El látigo para el caballo, el freno para el asno, y la vara para las espaldas del insensato.
4 No respondas al insensato según su necedad, no sea que también tú te asemejes a él;
5 responde al insensato según su necedad, no sea que pase por sabio a sus propios ojos.
6 Se mutila los pies, bebe sinsabores, el que envía mensajes por medio de un necio.
7 Como las piernas vacilantes del rengo, así es un proverbio en boca de los necios.
8 Como sujetar una piedra en la honda, es tributar honores a un insensato.
9 Espina en la mano de un borracho es un proverbio en la boca de los insensatos.
10 Arquero que hiere a todos los que pasan es el que toma a sueldo a un insensato o a un borracho.
11 Como el perro vuelve sobre su vómito, así el insensato reincide en su necedad.
12 ¿Has visto a un hombre que se tiene por sabio? Se puede esperar más de un necio que de él.
13 El perezoso dice: «¡Hay un león en el camino! ¡Un león por las plazas!.
14 La puerta gira sus bisagras y el perezoso sobre su lecho.
15 El perezoso hunde su mano en el plato y se fatiga de sólo llevarla a la boca.
16 El perezoso se tiene por más sabio que siete personas que responden con acierto.
17 Como agarrar de las orejas a un perro suelto, es entrometerse en una disputa ajena.
18 Como un loco que arroja al azar teas y flechas mortíferas,
19 así es el hombre que engaña a su prójimo y después le dice: «¡No era más que una broma!».
20 Sin leña se apaga el fuego, y si no hay un detractor se apacigua la pelea.
21 Carbón para las brasas y leña para el fuego es el pendenciero para atizar una disputa.
22 Las palabras del detractor son como golosinas que bajan hasta el fondo de las entrañas.
23 Escorias de plata aplicadas a un vaso de barro son los labios melosos con un corazón maligno.
24 El que odia finge con sus labios, pero alberga engaño en su interior:
25 si adopta un tono amable, no te fíes, porque hay siete abominaciones en su corazón;
26 el odio se puede ocultar con astucia, pero en la asamblea se descubrirá su malicia.
27 El que cava una fosa caerá en ella, al que hace rodar una piedra, se le vuelve encima.
28 La lengua mentirosa detesta a sus víctimas y la boca aduladora causa la ruina.

viernes, 7 de marzo de 2014

3° Lectura Proverbios 25


1 Estos también son proverbios de Salomón, coleccionados por los hombres de Ezequías, rey de Judá.
2 Es gloria de Dios mantener oculta una cosa, y gloria de los reyes investigarla.
3 El cielo por su altura, la tierra por su profundidad, y el corazón de los reyes son impenetrables.
4 Quita las escorias de la plata, y saldrá un vaso para el orfebre;
5 quita al malvado de la presencia del rey, y su trono se afianzará en la justicia.
6 No te des importancia en la presencia del rey ni te pongas en el lugar de los grandes:
7 más vale que te digan: «Sube aquí», que verte humillado ante un noble. Lo que han visto tus ojos,
8 no te apresures a llevarlo a juicio; porque ¿qué harás al final, cuando tu prójimo te cubra de confusión?
9 Defiende tu causa contra tu prójimo, pero no reveles el secreto de otro,
10 no sea que te eche en cara el que lo oye y tu infamia sea irreparable.
11 Manzanas de oro con filigranas de plata es la palabra dicha oportunamente.
12 Anillo de oro y collar de oro fino es el sabio que reprende al que sabe escuchar.
13 Como frescura de nieve en tiempo de cosecha es el emisario fiel para aquel que lo envía: él reconforta el ánimo de su señor.
14 Nubes y viento, pero sin lluvia, es el que se jacta de dar y no da nada.
15 Con mucha paciencia se convence a un magistrado, y la lengua suave quiebra hasta un hueso.
16 ¿Has encontrado miel? Come lo indispensable, no sea que te hartes y la tengas que vomitar.
17 Pon tu pie raramente en la casa de tu vecino, no sea que se harte de ti y te aborrezca.
18 Maza, espada y flecha puntiaguda es el que atestigua falsamente contra su prójimo.
19 Diente picado, pie que vacila es confiar en el traidor cuando llega la adversidad.
20 Quitar el manto en un día de frío, echar vinagre sobre una llaga es entonar canciones a un corazón afligido.
21 Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber:
22 así acumulas carbones encendidos sobre tu cabeza y el Señor te recompensará.
23 El viento del norte engendra la lluvia y la lengua simuladora, un rostro irritado.
24 Más vale habitar en un rincón del techo que compartir la casa con una mujer pendenciera.
25 Agua fresca para una garganta reseca es una buena noticia que llega de un país lejano.
26 Fuente enturbiada y manantial contaminado es el justo que vacila ante el malvado.
27 No es bueno comer mucha miel ni buscar excesivos honores.
28 Ciudad desmantelada y sin muralla es el hombre que no domina su genio.

jueves, 6 de marzo de 2014

3° Lectura Proverbios 24


1 No envidies a los malvados ni desees estar con ellos,
2 porque su corazón sólo trama violencia y sus labios no hablan más que de fechorías.
3 Con la sabiduría se construye una casa y con la inteligencia se mantiene firme;
4 con la ciencia se llenan las despensas de todos los bienes precios y agradables.
5 Más vale un sabio que un hombre fuerte y un hombre instruido que uno muy vigoroso,
6 porque la guerra se gana con estrategia y la victoria, con el número de consejeros.
7 La sabiduría es demasiado elevada para el necio: en la puerta de la ciudad, él no abre la boca.
8 Al que sólo piensa en hacer el mal se lo llama maestro en malignidad.
9 La necedad no trama más que el pecado, y el insolente se hace abominable a los hombres.
10 Si flaqueas en el día de la adversidad, ¡qué poca fuerza tienes!
11 Libra a los que son arrastrados a la muerte, salva a los que van con pasos vacilantes al suplicio.
12 Si dices: «¡Este no es asunto mío!», ¿no lo tendrá en cuenta el que pesa los corazones? Aquel que te observa lo sabrá y retribuirá a cada uno según sus obras.
13 Come miel, hijo mío, porque es buena; la miel de panal es dulce a tu paladar.
14 Ten presente que así es la sabiduría para tu alma: si la encuentras, tendrás un porvenir y tu esperanza no quedará defraudada.
15 No aceches, malvado, la morada del justo ni despojes su vivienda,
16 porque el justo, aunque caiga siete veces, se levantará, mientras que los malvados se hunden en la desgracia.
17 Si cae tu enemigo, no te alegres, y si tropieza, no te regocijes,
18 no sea que el Señor lo vea y lo tome a mal, y aparte de él su indignación.
19 No te exasperes contra los malhechores ni tengas envidia de los malvados,
20 porque el malvado no tiene porvenir y su lámpara se extinguirá.
21 Teme al Señor, hijo mío, y también al rey, y no te mezcles con los sediciosos,
22 porque su calamidad surgirá de repente y ¿quién conoce la ruina que causarán ellos dos?
23 También estas son palabras de los sabios. No está bien hacer acepción de personas en el juicio.
24 Al que dice a un culpable: «Tú eres inocente», lo maldicen los pueblos y lo execran las naciones;
25 a quienes lo condenan todo les va bien y serán bendecidos con la felicidad.
26 Da un beso en los labios el que da una respuesta acertada.
27 Ordena tu trabajo afuera, prepáralo en el campo, y después edificarás tu casa.
28 No atestigües sin motivo contra tu prójimo: ¿acaso pretendes engañar con tus labios?
29 No digas: «Le haré lo mismo que él me hizo, le pagaré conforme a sus obras».
30 Yo pasé junto al campo de un holgazán y junto a la viña de un falto de entendimiento,
31 y vi que las ortigas habían crecido por todas partes, los cardos cubrían la superficie y su cerco de piedras estaba demolido.
32 Al ver esto, me puse a reflexionar, miré y aprendí la lección:
33 «Dormir un poco, dormitar otro poco, y descansar otro poco de brazos cruzados»:


34 así te llegará la pobreza como un salteador y la miseria como un hombre armado.

2° Lectura Levítico 11-12


Capítulo 11
Los animales puros e impuros: los terrestres
1 El Señor dijo a Moisés y a Aarón:
2 Hablen en estos términos a los israelitas: Ustedes podrán comer cualquier animal terrestre
3 que tenga las pezuñas partidas –es decir, divididas en dos mitades– y que sea rumiante.
4 Pero se abstendrán de comer los siguientes animales, a pesar de que tienen la pezuña partida o son rumiantes: el camello,
5 el damán
6 y la liebre, porque son rumiantes, pero no tienen las pezuñas partidas;
7 y también el cerdo, porque tiene las pezuñas partidas, pero no es rumiante: a este deberán considerarlo impuro.
8 Ustedes no comerán la carne de estos animales ni tocarán sus cadáveres, sino que deberán considerarlos impuros.
Los animales acuáticos
9 Entre los animales que viven en el agua, ya sea en el mar o en los ríos, ustedes podrán comer aquellos que tienen aletas y escamas.
10 Pero deberán tener por una cosa inmunda a cualquier animal que carezca de aletas y escamas, entre los seres que se mueven por las aguas y entre los vivientes que están en las aguas, ya sea en el mar o en los ríos.
11 No comerán su carne y sentirán repulsión por sus cadáveres.
12 Todo lo que vive en el agua y no tiene aletas ni escamas, será para ustedes una cosa inmunda.
Las aves
13 También deberán considerar inmundas –y por lo tanto, no las podrán comer– a las siguientes aves: el águila, el quebrantahuesos, el águila marina,
14 el milano, las diversas especies de halcón,
15 todas las variedades de cuervos,
16 el avestruz, la golondrina, la gaviota,
17 la lechuza, el corvejón, el búho,
18 el ibis, el pelícano, el buitre,
19 la cigüeña, las diversas especies de garza, la abubilla y el murciélago.
Otros animales alados
20 Además, ustedes deberán considerar inmundos a todos los insectos con alas que andan sobre cuatro patas.
21 Pero podrán comer, entre los animales de esta clase, todos aquellos que tienen más largas las patas de atrás, y por eso pueden saltar sobre el suelo,
22 o sea, todas las variedades de langostas y grillos.
23 Cualquier otro insecto alado que tenga cuatro patas, será para ustedes una cosa inmunda.
El contacto con los animales impuros
24 A causa de estos animales, ustedes podrán incurrir en impureza. El que toque sus cadáveres, será impuro hasta la tarde.
25 El que levante el cadáver de alguno de ellos, tendrá que lavar su ropa y será impuro hasta la tarde.
26 Asimismo, todos los animales que no tengan las pezuñas partidas y que no sean rumiantes, serán impuros para ustedes. El que los toque será impuro.
27 Todos los cuadrúpedos que para caminar se apoyan sobre la planta de los pies, serán impuros para ustedes. El que toque sus cadáveres, será impuro hasta la tarde,
28 y el que levante el cadáver de alguno de ellos, tendrá que lavar su ropa y será impuro hasta la tarde. Ustedes deberán considerarlos impuros.
Los animales pequeños
29 Entre los animales pequeños que caminan arrastrándose por el suelo, serán impuros para ustedes los siguientes: el topo, el ratón y las diversas especies de lagartos;
30 las diferentes clases de lagartijas, la salamandra y el camaleón.
31 Ustedes deberán considerar impuros a todos estos animales pequeños. El que toque sus cadáveres, será impuro hasta la tarde.
32 También será impuro el objeto sobre el que caiga el cadáver de alguno de ellos, sea que se trate de un objeto de madera, de una prenda de vestir, de un cuero, de una bolsa, o de cualquier otra cosa que preste alguna utilidad. Estos objetos deberán ser sumergidos en el agua y serán impuros hasta la tarde; después serán puros.
33 Si uno de estos cadáveres cae en una vasija de barro, todo lo que haya dentro de ella será impuro y la vasija se deberá romper.
34 Cualquier comestible que entre en contacto con el agua contenida en esa vasija, será impuro, y cualquier bebida se volverá impura a causa de esa vasija.
35 El objeto sobre el que caiga alguno de esos cadáveres, será impuro. Si se trata de un horno o de un fogón, tendrán que ser derribados: son impuros, y ustedes tendrán que considerarlos como tales.
36 Sin embargo, la fuente o la cisterna donde se recoge el agua, permanecer[a pura, pero el que toque uno de esos cadáveres será impuro.
37 Y si un cadáver cae sobre la semilla que a ser sembrada, esta será pura.
38 En cambio, si se arroja agua sobre la semilla y algo de esos cadáveres cae sobre ella, ustedes deberán tenerla por impura.
39 Si muere un animal que ustedes pueden comer, el que toque el cadáver será impuro hasta la tarde.
40 El que coma carne de ese cadáver deberá lavar su ropa y será impuro hasta la tarde; y el que levante el cadáver deberá lavar su ropa y será impuro hasta la tarde.
Los reptiles
41 Todos los animales que se arrastran por el suelo son una cosa inmunda: no está permitido comerlos.
42 Por lo tanto, ustedes no comerán ningún reptil que se arrastra sobre su vientre, ningún insecto que camina sobre cuatro patas o que tiene muchas patas, y ningún otro animal que arrastra el suelo, porque son algo inmundo.
43 No se contaminen ustedes mismos a causa de esos animales. No incurran en impureza a causa de ellos, para no quedar contaminados.
44 Porque yo soy el Señor, su Dios, y ustedes tienen que santificarse y ser santos, porque yo soy santo. No incurran en impureza a causa de esos animales que se arrastran por el suelo.
45 Porque yo soy el Señor, el que los hice subir del país de Egipto para ser su Dios. Ustedes serán santos, porque yo soy santo.
Conclusión
46 Estas son las instrucciones acerca de los animales, de las aves, de todos los seres vivientes que se mueven en las aguas, y de todos los demás animales que se arrastran por el suelo.
47 Así se establecerá una distinción entre lo puro y lo impuro, y entre los seres vivientes que está permitido comer y los que no pueden ser comidos.

Capítulo 12
La purificación después del parto
1 El Señor dijo a Moisés:
2 Habla en estos términos a los israelitas: Cuando una mujer quede embarazada y dé a luz un varón, será impura durante siete días, como lo es en el tiempo de su menstruación.
3 Al octavo día será circuncidado el prepucio del niño,
4 pero ella deberá continuar purificándose de su sangre durante treinta y tres días más. No tocará ningún objeto consagrado ni irá al Santuario, antes de concluir el tiempo de su purificación.
5 Pero si da a luz una niña, será impura durante dos semanas, como lo es durante su menstruación, y deberá continuar purificándose de su sangre durante sesenta y seis días más.
6 Al concluir el período de su purificación, tanto por el hijo como por la hija, la madre presentará al sacerdote, a la entrada de la Carpa del Encuentro, un cordero de un año para ofrecer un holocausto, y un pichón de paloma o una torcaza, para ofrecerlos como sacrificio por el pecado.
7 El sacerdote lo presentará delante del Señor y practicará el rito de expiación en favor de ella. Así quedará purificada de su pérdida de sangre. Este es el ritual concerniente a la mujer que da a luz un niño o una niña.
8 Y si no dispone de recursos suficientes para adquirir un cordero, tomará dos torcazas o dos pichones, uno para el holocausto y otro para el sacrificio por el pecado. El sacerdote realizará el rito de expiación en favor de ella, y así quedará purificada.

miércoles, 5 de marzo de 2014

3° Lectura Proverbios 23


23 1 Si te sientas a la mesa con un señor, fíjate bien en lo que tienes delante; 
2 clava un cuchillo en tu garganta,si tienes mucho apetito. 

3 No ambiciones sus manjares,porque son un alimento engañoso. 

4 No te afanes por enriquecerte,deja de pensar en eso. 

5 Tus ojos vuelan hacia la riqueza, y ya no hay nada,porque ella se pone alasy vuela hacia el cielo como un águila. 

6 No comas el pan del hombre maliciosoni codicies sus manjares, 
7 porque él es en realidad como piensa dentro de sí:"Come y bebe", te dice,pero su corazón no está contigo. 

8 El bocado que comiste, lo vomitarás,y habrás desperdiciado tus lindas palabras.

9 No hables a los oídos de un insensato,porque despreciará el buen sentido de tus palabras. 

10 No desplaces los linderos antiguos,ni te metas en los campos de los huérfanos, 
11 porque su Vengador es poderosoy defenderá su causa contra ti. 

12 Abre tu corazón a la instruccióny tus oídos a las palabras de la ciencia. 

13 No mezquines la corrección a un niño:si lo golpeas con la vara, no morirá. 

14 Tú lo golpearás con la vara,y librarás su vida del Abismo. 

15 Hijo mío, si tu corazón es sabio,también se alegrará mi corazón: 
16 mis entrañas se regocijarán,cuando tus labios hablen con rectitud. 

17 Que tu corazón no envidie a los pecadores,sino que siempre tema al Señor. 

18 Así, ciertamente, tendrás un porveniry tu esperanza no quedará defraudada. 

19 Escucha, hijo mío, y te harás sabio,y enderezarás tu corazón por el buen camino. 

20 No te juntes con los borrachos ni con los que se hartan de carne, 
21 porque el borracho y el glotón se empobrecen,y la modorra hace andar vestido con harapos. 

22 Escucha a tu padre, que te engendró,y no desprecies a tu madre cuando sea vieja. 

23 Adquiere la verdad y no la vendas,lo mismo que la sabiduría, la instrucción y la inteligencia. 

24 El padre de un justo se llena de gozo,el que tiene un hijo sabio se alegra por él: 
25 ¡que se alegren tu padre y tu madrey se llene de gozo la que te hizo nacer! 

26 Hijo mío, préstame atención y acepta de buena gana mis caminos. 

27 Porque la prostituta es una fosa profunday la mujer extraña, un pozo estrecho: 
28 también ella está al acecho como un ladrón y multiplica las traiciones entre los hombres. 

29 ¿Para quién los lamentos? ¿Para quién los quejidos?¿Para quién las querellas? ¿Para quién los suspiros?
¿Para quién las heridas sin motivo?¿Para quién la mirada turbia? 

30 Para los que se la pasan bebiendoy van en busca de vino aromatizado. 

31 No mires el vino: ¡qué rojo es!¡Cómo centellea en la copa! ¡Cómo fluye suavemente!

32 Pero al fin muerde como una serpiente y pica como una víbora. 

33 Tus ojos verán cosas extrañas,tu corazón hablará sin ton ni son;
34 serás como un hombre acostado en alta mar,acostado en la punta de un mástil. 

35 "Me han golpeado, pero no me dolió;me han pegado, pero no me di cuenta.
¿Cuándo me despertaré? ¡Volveré a pedir más todavía!". 

martes, 4 de marzo de 2014

3° Lectura Proverbios 22


22 1 Vale más el buen nombre que las muchas riquezas, y ser estimado vale más que la plata y el oro. 

2 El rico y el pobre tienen esto en común:el Señor los hizo a los dos.

3 El hombre precavido ve el mal y se esconde,los incautos siguen adelante y la pagan. 

4 Premio de la humildad son el temor del Señor,la riqueza, el honor y la vida. 

5 Hay espinas y trampas en el camino del hombre tortuoso:el que cuida de sí mismo se aparta de ellas. 

6 Inicia al niño en el camino que debe seguir,y ni siquiera en su vejez se apartará de él. 

7 El rico domina a los pobresy el deudor es esclavo del acreedor. 

8 El que siembra injusticia cosechará desgraciasy la vara de su furor lo aniquilará. 

9 El hombre generoso será bendecido,porque comparte su pan con el pobre. 

10 Echa al insolente y cesará la pelea:no habrá más discordias ni insultos. 

11 El que ama la pureza del corazón y habla con gracia, tiene al rey por amigo. 

12 Los ojos del Señor vigilan la ciencia,y él confunde las palabras del traidor. 

13 El perezoso dice: "Afuera hay un león,voy a ser ultimado en medio de la calle". 

14 Fosa profunda es la boca de las mujeres ajenas:el que irrita al Señor caerá en ella.

15 La necedad está adherida al corazón del joven:la vara de la corrección la alejará de él. 

16 El que explota al débil para engrandecersetendrá que dar al rico y acabará en la indigencia.

SENTENCIAS DE LOS SABIOS

17 Palabras de los sabios.
Inclina tu oído, escucha mis palabras,y presta atención a mi experiencia: 
18 será una delicia conservarlas dentro de ti y tenerlas siempre a punto sobre tus labios.

19 Para que pongas tu confianza en el Señor,hoy te voy a instruir también a ti. 

20 ¿Acaso no te he escrito treinta discursos,que contienen consejos e instrucciones, 

21 para hacerte conocer con exactitud las palabras verdaderas,y así puedas responder fielmente al que te envía? 

22 No robes al débil porque es débil,ni atropelles al pobre en la puerta de la ciudad, 

23 porque el Señor defenderá su causa,y a los que lo despojan, los despojará de la vida.

24 No te juntes con un hombre irascible ni vayas con un hombre iracundo, 
25 no sea que aprendas sus costumbresy te pongas una trampa a ti mismo. 

26 No seas de los que estrechan la mano,de los que salen fiadores por una deuda: 
27 si no tienes con qué pagar,te quitarán el lecho donde te acuestas. 

28 No desplaces los linderos antiguos,esos que colocaron tus padres. 

29 ¿Ves a un hombre hábil en su oficio?
Él se presentará delante de los reyesy no estará al servicio de gente mediocre. 

lunes, 3 de marzo de 2014

3° Lectura Proverbios 21


1 El corazón del rey es una corriente de agua en manos del Señor: él lo dirige hacia donde quiere.
2 Al hombre le parece que todo su camino es recto, pero el Señor pesa los corazones.
3 Practicar la justicia y el derecho agrada al Señor más que los sacrificios.
4 Los ojos altaneros, el corazón arrogante, la luz de los malvados: todo eso es pecado.
5 Los proyectos del hombre laborioso son pura ganancia, el que se precipita acaba en la indigencia.
6 Tesoros adquiridos con engaños son ilusión fugaz de los que buscan la muerte.
7 La rapiña de los malvados los arrastra a ellos mismos, porque se niegan a practicar el derecho.
8 Tortuoso es el camino del criminal, pero el que es puro obra con rectitud.
9 Más vale habitar en un rincón del techo que compartir la casa con una mujer pendenciera.
10 El alma del malvado desea el mal, él no se apiada de su prójimo.
11 El simple se hace sabio cuando se castiga al insolente, y asimila la ciencia cuando se instruye al sabio.
12 El justo observa la casa del malvado, y precipita en la desgracia a los malos.
13 El que cierra los oídos al clamor del débil llamará y no se le responderá.
14 Un reglo hecho a escondidas aplaca la ira y un obsequio bajo cuerda, la furia violenta.
15 Practicar la justicia es una alegría para el justo, pero es una calamidad para los malhechores.
16 El que se extravía del camino de la prudencia descansará en la Asamblea de las Sombras.
17 El que ama el placer termina en la indigencia, el que ama el vino y la buena vida no se enriquecerá.
18 El malvado servirá de rescate por el justo y el traidor, por los hombres rectos.
19 Más vale habitar en un país desierto que con una mujer pendenciera y de mal genio.
20 En la morada del sabio hay tesoros preciosos y perfume, pero el necio se los devora.
21 El que va tras la justicia y la fidelidad encontrará vida, justicia y honor.
22 El sabio toma por asalto una ciudad de valientes, y abate la fuerza en que ella confiaba.
23 El que guarda su boca y su lengua guarda su vida de las angustias.
24 Insolente se lama al arrogante y altanero que actúa con excesiva soberbia.
25 El deseo mata al perezoso, porque sus manos se niegan a trabajar.
26 El malvado ambiciona todo el día, pero el justo da sin rehusar jamás.
27 El sacrificio de los malvados es una abominación, ¡cuánto más si se lo ofrece con infamia!
28 El testigo mentiroso perecerá, pero el hombre que escucha, siempre podrá hablar.
29 El malvado se muestra atrevido, pero el que es recto afianza su camino.
30 No hay sabiduría, ni inteligencia, ni consejo delante del Señor.
31 Se equipa el caballo para el día del combate, pero la victoria pertenece al Señor.

domingo, 2 de marzo de 2014

3° Lectura Proverbios 20

1 El vino es excitante y la bebida turbulenta: el que se embriaga no se hará sabio.

2 Como rugido de león es la furia del rey: el que lo pone fuera de si se juega la vida.
3 Es un honor para el hombre evitar las disputas, pero el necio provoca su estallido.
4 El perezoso no ara en otoño, en la cosecha busca, y no hay nada.
5 Aguas profundas son los designios del corazón humano: el hombre inteligente sabe extraerlas.
6 Muchos se precian de su fidelidad, pero ¿quién encontrará a un hombre sincero?
7 El justo camina con integridad, ¡felices sus hijos después de él!
8 Un rey sentado en el tribunal discierne con su mirada toda maldad.
9 ¿Quién puede decir: «Purifiqué mi corazón, estoy limpio de mi pecado»?
10 Usar dos pesas y dos medidas, ambas cosas las hizo el Señor.
11 Por su manera de obrar, el niño ya da a conocer si su conducta será pura y recta.
12 El oído que oye y el ojo que ve: ambas cosas las hizo el Señor.
13 No ames el sueño, para no empobrecerte, abre bien los ojos y te saciarás de pan.
14 ¡»Malo, malo!», dice el comprador, pero apenas sale, se felicita.
15 Hay oro y muchas perlas, pero nada más precioso que una boca sabia.
16 Toma su ropa, porque salió fiador de otro, tómalo a él como prenda, porque dio su aval a gente extraña.
17 Es agradable al hombre el pan de la mentira, pero después la boca se le llena de guijarros.
18 Los proyectos se afianzan con el consejo y la guerra se hace con estrategia.
19 El calumniador descubre los secretos, no tengas nada que ver con un charlatán.
20 Al que maldice a su padre y a su madre se le apagará la lámpara en plena oscuridad.
21 Fortuna adquirida rápidamente al comienzo no será bendecida al final.
22 No digas: «Voy a pagar mal con mal», espera en el Señor y él te salvará.
23 El Señor abomina el uso de dos pesas, las balanzas falseadas no son nada bueno.
24 Del Señor dependen los pasos del hombre: ¿cómo puede el hombre comprender su camino?
25 Es una trampa para el hombre consagrar algo a la ligera y recapacitar después de hacer un voto.
26 Un rey sabio discierne a los malvados y hace girar la rueda sobre ellos.
27 El espíritu del hombre es una lámpara del Señor, que sondea hasta el fondo de sus entrañas.
28 La bondad y la fidelidad custodian al rey, y él sostiene su trono por la justicia.
29 La gloria de los jóvenes es su vigor, y el esplendor de los ancianos, los cabellos blancos.
30 Las llagas de una herida son un remedio para el mal y los golpes curan hasta el fondo de las entrañas.