martes, 1 de abril de 2014

3° Lectura. Job 1

Capítulo 1 
L1 Había en el país de Us un hombre llamado, Job. Este hombre era íntegro y recto, temeroso de Dios y alejado del mal. 2 Le habían nacido siete hijos y tres hijas, 3 y poseía una hacienda de siete mil ovejas, y tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes y quinientas asnas, además de una servidumbre muy numerosa. Este hombre era el más rico entre todos los Orientales. 4 Sus hijos tenían la costumbre de ofrecer por turno un banquete, cada uno en su propia casa, e invitaban a sus tres hermanas a comer y a beber con ellos. 5 Una vez concluido el ciclo de los festejos, Job los hacía venir y los purificaba; después se levantaba muy de madrugada y ofrecía un holocausto por cada uno de ellos. Porque pensaba: «Tal vez mis hijos hayan pecado y maldecido a Dios en su corazón». Así procedía Job indefectiblemente. 6 El día en que los hijos de Dios fueron a presentarse delante del Señor, también el Adversario estaba en medio de ellos. 7 El Señor le dijo: «¿De dónde vienes?». El Adversario respondió al Señor: «De rondar por la tierra, yendo de aquí para allá». 8 Entonces el Señor le dijo: «¿Te has fijado en mi servidor Job? No hay nadie como él sobre la tierra: es un hombre íntegro y recto, temeroso de Dios y alejado del mal». 9 Pero el Adversario le respondió: «¡No por nada teme Job al Señor! 10 ¿Acaso tú no has puesto un cerco protector alrededor de él, de su casa y de todo lo que posee? Tú has bendecido la obra de sus manos y su hacienda se ha esparcido por todo el país. 11 Pero extiende tu mano y tócalo en lo que posee: ¡seguro que te maldecirá en la cara!». 12 El Señor dijo al Adversario: «Está bien. Todo lo que le pertenece está en tu poder, pero no pongas tu mano sobre él». Y el Adversario se alejó de la presencia del Señor. 13 El día en que sus hijos e hijas estaban comiendo y bebiendo en la casa del hermano mayor, 14 llegó un mensajero y dijo a Job: «Los bueyes estaban arando y las asnas pastaban cerca de ellos, 15 cuando de pronto irrumpieron los sabeos y se los llevaron, pasando a los servidores al filo de la espada. Yo solo pude escapar para traerte la noticia». 16 Todavía estaba hablando, cuando llegó otro y le dijo: «Cayó del cielo fuego de Dios, e hizo arder a las ovejas y a los servidores hasta consumirlos. Yo solo pude escapar para traerte la noticia». 17 Todavía estaba hablando, cuando llegó otro y le dijo: «Los caldeos, divididos en tres grupos, se lanzaron sobre los camellos y se los llevaron, pasando a los servidores al filo de la espada. Yo solo pude escapar para traerte la noticia». 18 Todavía estaba hablando, cuando llegó otro y le dijo: «Tus hijos y tus hijas comían y bebían en la casa de su hermano mayor, 19 y de pronto sopló un fuerte viento del lado del desierto, que sacudió los cuatro ángulos de la casa. Esta se desplomó sobre los jóvenes, y ellos murieron. Yo solo pude escapar para traerte la noticia». 20 Entonces Job se levantó y rasgó su manto; se rapó la cabeza, se postró con el rostro en tierra 21 y exclamó: «Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allí. El Señor me lo dio y el Señor me lo quitó: ¡bendito sea el nombre del Señor!». 22 En todo esto, Job no pecó ni dijo nada indigno contra Dios.

2° Lectura. Números 30-31

Capítulo 30
Reglas sobre los votos de las mujeres
Moisés transmitió a los israelitas todas las prescripciones que le había dado el Señor. 2 Luego dijo a los jefes de las tribus de Israel: Esto es lo que el Señor ha mandado: 3 Cuando un hombre hace un voto al Señor o se impone una obligación bajo juramento, no deberá faltar a su palabra: es preciso que haga exactamente lo que ha prometido. 4 Pero cuando la persona que hace el voto al Señor, o se impone esa obligación, es una mujer soltera, que vive todavía en cada de su padre, 5 si este último, al tener conocimiento del voto o de la obligación que ella se ha impuesto, no le dice nada en contra, el voto y la obligación son válidos. 6 Si su padre, en cambio, al enterarse, le manifiesta su desaprobación, el voto y la obligación que ella se ha impuesto no serán válidos: el Señor no se los tomará en cuenta, porque su padre los desaprueba. 7 Si la mujer se cada mientras está ligada por un voto por un compromiso contraído inconsideradamente, 8 y su marido, al enterarse, no le dice nada en contra, los votos y los compromisos que ella ha contraído serán válidos. 9 Pero si el marido, al enterarse, le manifiesta su desaprobación, anula el voto que la obligaba o el compromiso que ella contrajo inconsideradamente, y el Señor no se lo tomará en cuenta. 10 El voto de una mujer viuda o divorciada, y las obligaciones que se impongan, serán válidos. 11 Si la mujer hace un voto o se impone una obligación bajo juramente, estando en cada de su marido, 12 y este último, al enterarse, no le dice nada en contra, el voto y la obligación que ella se ha impuesto serán válidos. 13 Pero si su marido los anula en el momento de enterarse, no será válido nada de los que haya salido de su boca, sean votos u obligaciones: su marido los ha anulado y el Señor no los tendrá en cuenta. 14 Su marido podrá anular o ratificar cualquier voto o cualquier obligación que ella se imponga bajo juramento para mortificarse. 15 Si no le dice nada en contra antes del día siguientes, quiere decir que ratifica todos los votos y todas las obligaciones, porque no le dijo nada en el momento de enterarse. 16 Y si los anula mucho tiempo después de haberse enterado, él será responsable de la falta de su mujer. 17 Estos son los preceptos que el Señor dictó a Moisés acerca de la relación entre un hombre y su mujer, y entre un padre y su hija soltera que todavía vive en casa de su padre.


Capítulo 31
La guerra contra Madián
L1 El Señor dijo a Moisés: 2 «Tienes que vengar a Israel de los madianitas, después irás a reunirte con los tuyos». 3 Entonces Moisés dijo al pueblo: «Que algunos de ustedes se equipen para el combate y ataquen a Madián, para ejecutar contra ellos la venganza del Señor. 4 Deberán enviar al combate mil hombres por cada una de las tribus de Israel». 5 Entre las divisiones de Israel se reclutaron doce mil hombres equipados para la guerra, a razón de mil hombres por tribu, 6 y Moisés los envió al combate, junto con Pinjás, hijo del sacerdote Eleazar, que llevaba consigo los vasos sagrados y las trompetas para lanzar el grito de guerra. 7 Ellos pelearon contra Madián, como el Señor lo había ordenado a Moisés, y mataron a todos los varones. 8 Además de otras víctimas, mataron a los cinco reyes de Madián: Eví, Réquem, Sur, Jur y Reba. También pasaron al filo de la espada a Balaam hijo de Beor. 9 Los israelitas tomaron cautivas a las mujeres y a los hijos de los madianitas, y se llevaron como botín todos sus animales, sus rebaños y sus bienes. 10 Además incendiaron las ciudades donde ellos habitaban y sus campamentos. 11 Luego recogieron todo el botín –tanto hombres como animales– 12 y se lo llevaron a Moisés, al sacerdote Eleazar y a toda la comunidad de los israelitas, que estaban acampados en las estepas de Moab, junto al Jordán, a la altura de Jericó.

 Las mujeres cautivas y la purificación del botín 13 Cuando Moisés, el sacerdote Eleazar y todos los jefes de la comunidad salieron a recibirlos fuera del campamento, 14 Moisés se irritó contra los comandantes del ejército y contra los oficiales de los regimientos de mil y cien soldados, que volvían de la expedición, 15 y les dijo: «¿Por qué han perdonado la vida a todas las mujeres? 16 Fueron ellas las que, por instigación de Balaam indujeron a los israelitas a ser infieles al Señor en el incidente de Peor, y por eso la comunidad del Señor fue azotada por la plaga. 17 Por lo tanto, maten a todos los niños varones y a todas las mujeres que hayan tenido relaciones con un hombre. 18 Perdonen, en cambio, a las jóvenes que no hayan tenido relaciones con un hombre. 19 En cuanto a ustedes, quédense fuera del campamento durante siete días; y en cualquiera de ustedes o de los cautivos que haya matado a una persona o haya tocado un cadáver, deberá purificarse al tercero y al séptimo día. 20 También deberán purificar todas las prendas de vestir y todos los objetos de piel, de cuero de cabra o de madera». 21 Entonces el sacerdote Eleazar dijo a las tropas de habían participado de la batalla: «Esta es una prescripción de la ley que el Señor dictó a Moisés: «Todo lo que resiste al fuego, 22 ya sea oro, plata, bronce, hierro, estaño o plomo, 23 lo harán pasar por el fuego para que sea purificado, aunque también deberá ser purificado con agua lustral; en cambio, harán pasar sólo por el agua lo que no puede resistir al fuego. 24 Al séptimo día ustedes lavarán su ropa y quedarán puros. Después podrán entrar en el campamento». 

El reparto del botín 25 Luego el Señor dijo a Moisés: 26 «Tú, el sacerdote Eleazar y los jefes de familia de la comunidad harán el inventario del botín que ha sido capturado, tanto hombres como animales. 27 Después lo repartirás, por partes iguales, entre los combatientes que participaron de la campaña y el resto de la comunidad. 28 Además, debes separar para el Señor, como tributo de los guerreros que han ido al combate, una vida de cada quinientas, tanto de las personas como del ganado mayor, de los asnos y del ganado menor. 29 Esto lo tomarás de la mitad que les corresponda y se lo entregarás al sacerdote Eleazar como un tributo para el Señor. 30 De la mitad que corresponda a los demás israelitas, tanto de las personas como de los animales –del ganado mayor, de los asnos y del ganado menor– tomarás una vida por cada cincuenta y se las entregarás a los levitas que realizan tareas en la Morada del Señor». 31 Moisés y el sacerdote Eleazar hicieron lo que el Señor había ordenado. 32 El total del botín –además de los despojos que habían recogido las tropas– ascendió a 675.000 cabezas de ganado menor, 33 72.000 de ganado mayor, 34 61.000 asnos, 35 y 32.000 personas, a saber, las jóvenes que no habían tenido relaciones con un hombre. 36 Por lo tanto, la mitad correspondiente a los que habían participado de la campaña fueron 337.500 cabezas de ganado menor, 37 y el tributo para el Señor fue de 675; 38 36.000 cabezas de ganado mayor, y el tributo para el Señor, 72; 39 30.500 asnos, y el tributo para el Señor, 61. 40 Las personas fueron 16.000, y el tributo para el Señor, 32. 41 Moisés entregó al sacerdote Eleazar el tributo recogido para el Señor, como él se lo había ordenado. 42 La parte correspondiente a los otros israelitas –que Moisés había tomado del botín de los combatientes– 43 sumó 337.500 cabezas de ganado menor, 44 36.000 cabezas de ganado mayor, 45 30.500 asnos, 46 y 16.000 personas. 47 De esta mitad correspondiente a los israelitas, Moisés tomó cada uno de cada cincuenta hombre y animales, y se los entregó a los levitas que realizaban tareas en la Morada del Señor, como el Señor se lo había ordenado.

 Las ofrendas 48 Los comandantes de las tropas y los jefes de los regimientos de mil y cien soldados se acercaron a Moisés, 49 y el dijeron: «Hemos hechos el recuento de los soldados que están en nuestras órdenes y no falta ni uno solo. 50 Por eso hemos traído, como ofrenda al Señor, los objetos de oro que ha recogido cada uno: pulseras, brazaletes, anillos, aros y pendientes. Así se hará en favor nuestro el rito de expiación delante del Señor». 51 Entonces Moisés y el sacerdote Eleazar recibieron de ellos todo ese oro, todas esas joyas. 52 El oro que los oficiales de los regimientos de mil y cien soldados ofrecieron como tributo al Señor, llegó a un total de dieciséis mil setecientos cincuenta siclos. 53 Entre la tropa, en cambio, cada uno guardó para sí lo que había recogido. 54 Moisés y el sacerdote Eleazar recibieron el oro de los oficiales, y lo llevaron a la Carpa del Encuentro, como memorial de los israelitas delante del Señor.

1° Lectura. Mateo 25: 1-30

Capítulo 25
Por eso, el Reino de los Cielos será semejante a diez jóvenes que fueron con sus lámparas al encuentro del esposo. 2 Cinco de ellas eran necias y cinco, prudentes. 3 Las necias tomaron sus lámparas, pero sin proveerse de aceite, 
 4 mientras que las prudentes tomaron sus lámparas y también llenaron de aceite sus frascos. 5 Como el esposo se hacía esperar, les entró sueño a todas y se quedaron dormidas. 6 Pero a medianoche se oyó un grito: "¡Ya viene el esposo, salgan a su encuentro!". 7 Entonces las jóvenes se despertaron y prepararon sus lámparas. 8 Las necias dijeron a las prudentes: "¿Podrían darnos un poco de aceite, porque nuestras lámparas se apagan?". 9 Pero estas les respondieron: "No va a alcanzar para todas. Es mejor que vayan a comprarlo al mercado". 10 Mientras tanto, llegó el esposo: las que estaban preparadas entraron con él en la sala nupcial y se cerró la puerta. 11 Después llegaron las otras jóvenes y dijeron: "Señor, señor, ábrenos", 12 pero él respondió: "Les aseguro que no las conozco". 

 13 Estén prevenidos, porque no saben el día ni la hora. 14 El reino de los Cielos es también como un hombre que, al salir de viaje, llamó a sus servidores y les confió sus bienes. 15 A uno le dio cinco talentos, a otro dos, y uno solo a un tercero, a cada uno según su capacidad; y después partió. En seguida, 16 el que había recibido cinco talentos, fue a negociar con ellos y ganó otros cinco. 17 De la misma manera, el que recibió dos, ganó otros dos, 18 pero el que recibió uno solo, hizo un pozo y enterró el dinero de su señor. 19 Después de un largo tiempo, llegó el señor y arregló las cuentas con sus servidores. 20 El que había recibido los cinco talentos se adelantó y le presentó otros cinco. "Señor, le dijo, me has confiado cinco talentos: aquí están los otros cinco que he ganado". 21 "Está bien, servidor bueno y fiel, le dijo su señor, ya que respondiste fielmente en lo poco, te encargaré de mucho más: entra a participar del gozo de tu señor". 22 Llegó luego el que había recibido dos talentos y le dijo: "Señor, me has confiado dos talentos: aquí están los otros dos que he ganado". 23 "Está bien, servidor bueno y fiel, ya que respondiste fielmente en lo poco, te encargaré de mucho más: entra a participar del gozo de tu señor". 24 Llegó luego el que había recibido un solo talento. "Señor, le dijo, sé que eres un hombre exigente: cosechas donde no has sembrado y recoges donde no has esparcido. 25 Por eso tuve miedo y fui a enterrar tu talento: ¡aquí tienes lo tuyo!". 26 Pero el señor le respondió: "Servidor malo y perezoso, si sabías que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he esparcido, 27 tendrías que haber colocado el dinero en el banco, y así, a mi regreso, lo hubiera recuperado con intereses. 28 Quítenle el talento para dárselo al que tiene diez, 29 porque a quien tiene, se le dará y tendrá de más, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene. 30 Echen afuera, a las tinieblas, a este servidor inútil; allí habrá llanto y rechinar de dientes".

lunes, 31 de marzo de 2014

4° Lectura. Judit 16

J
udit dijo: «¡Entonen un canto a mi Dios con tamboriles, canten al Señor con címbalos; compongan en su honor un salmo de alabanza, glorifiquen e invoquen su Nombre! 2 Porque el Señor es un Dios que pone fin a las guerras: él estableció su campamento en medio del pueblo y me libró de mis perseguidores. 3 De las montañas del norte llegó Asiria, avanzó con un ejército innumerable: sus tropas obstruyeron los valles y su caballería cubrió las colinas. 4 Amenazó con incendiar mis territorios y pasar a mis jóvenes al filo de la espada, con estrellar a mis pequeños contra el suelo y entregar a mis niños como presa y a mis muchachas como botín. 5 ¡Pero el Señor todopoderoso los eliminó por la mano de una mujer! 6 Su jefe no fue abatido por jóvenes guerreros, ni lo golpearon hijos de titanes, ni lo atacaron enormes gigantes: lo desarmó Judit, la hija de Merarí, con la hermosura de su rostro. 7 Ella se quitó su ropa de luto, para exaltar a los afligidos de Israel: 8 se ajustó el cabello con una diadema, se puso ropa de lino para seducirlo. 9 Sus sandalias deslumbraron los ojos del guerrero, su hermosura le cautivó el corazón... ¡y la espada le cortó la cabeza! 10 Los persas temblaron por su audacia y los medos se turbaron por su temeridad, 11 Entonces mi pueblo humillado gritó de alegría y los otros se llenaron de espanto; mis débiles lanzaron gritos de triunfo y ellos quedaron aterrados; mi pueblo alzó su voz y ellos se dieron a la fuga. 12 Hijos de jóvenes mujeres los traspasaron, los acribillaron como a esclavos fugitivos: ¡todos perecieron en el combate de mi Señor! 13 Cantaré a mi Dios un canto nuevo: ¡Señor, tú eres grande y glorioso, admirable por tu poder e invencible! 14 Que te sirvan todas las criaturas, porque tú lo dijiste y fueron hechas, enviaste tu espíritu y él las formó, y nadie puede resistir a tu voz. 15 Las montañas y las aguas se sacudieron desde sus cimientos, las rocas se derretirán como cera en tu presencia, pero tú siempre te muestras propicio con aquellos que te temen. 16 Poco vale un sacrificio de aroma agradable y menos aún toda la grasa ofrecida en holocausto, pero el que teme al Señor será grande para siempre. 17 ¡Ay de las naciones que se levantan contra mi pueblo! El Señor todopoderoso los castigará en el día del Juicio: pondrá en su carne fuego y gusanos, y gemirán de dolor eternamente». 18 Apenas llegaron a Jerusalén, todos adoraron a Dios y, una vez que el pueblo se purificó, ofrecieron sus holocaustos, sus ofrendas voluntarias y sus dones. 19 Judit dedicó todo el mobiliario de Holofernes, que el pueblo le había obsequiado, y consagró en homenaje a Dios el cortinado que ella misma había arrancado de su lecho. 20 El pueblo prolongó los festejos durante tres meses delante del Templo de Jerusalén, y Judit permaneció con ellos. 21 Pasado este tiempo, cada uno regresó a su herencia, Judit, por su parte, volvió a Betulia y siguió administrando sus bienes. Ella se hizo célebre en tu tiempo por todo el país. 22 Muchos la pretendieron como esposa, pero ella no volvió a casarse, después que su esposo Manasés murió y fue a reunirse con sus antepasados. 23 Su fama fue creciendo cada vez más, mientras envejecía en la casa de su esposo, hasta llegar a los ciento cinco años. Otorgó la libertad a su servidora, y murió en Betulia, siendo sepultada en la caverna de su esposo Manasés. 24 La casa de Israel estuvo de duelo por ella durante siete días. Antes de morir había repartido sus bienes entre los parientes de su esposo Manasés y entre sus propios parientes. 25 Nadie atemorizó a los israelitas mientras vivió Judit, y hasta mucho tiempo después de su muerte.


3° Lectura. Cantares 8:5-14

[Coro]
¿Q
uién es esa que sube del desierto, reclinada sobre su amad

[El Amado]
Te desperté debajo del manzano, allí donde tu madre te dio a luz, donde te dio a luz la que te engendró.

[La Amada]
6 Grábame como un sello sobre tu corazón, como un sello sobre tu lazo, porque el Amor es fuerte como la Muerte, inflexibles como el Abismo son los celos. Sus flechas son flechas de fuego, sus llamas, llamas del Señor.
7 Las aguas torrenciales no pueden apagar el amor, ni los ríos anegarlo. Si alguien ofreciera toda su fortuna a cambio del amor, tan sólo conseguiría desprecio.

[Los hermanos]
8 Tenemos una hermana pequeña, aún no le han crecido los pechos. ¿Qué haremos con nuestra hermana, cuando vengan a pedirla?
9 Si fuera una muralla, le pondríamos almenas de plata; si fuera una puerta, la reforzaríamos con tablas de cedro.

[La hermana menor]
10 Yo soy una muralla, y mis pechos son como torreones: por eso soy a los ojos de él como quien ha encontrado la paz.

[El Amado]
11 Salomón tenía una viña en Baal Hamón; la confió a unos cuidadores, y cada uno le traía mil siclos de plata por sus frutos.
12 Mi viña es sólo para mí, para ti, Salomón, son los mil siclos, y doscientos para los cuidadores.

[El Amado]
13 ¡Tú que habitas en los jardines!, mis compañeros prestan oído a tu voz; deja que yo te oiga decir:
14 «Apúrate, amado mío, como una gacela, como un ciervo joven, sobre las montañas perfumadas».

2° Lectura. Números 28 - 29

Capítulo 28
Los sacrificios cotidianos
E
l Señor dijo a Moisés: 2 Transmite esta orden a los israelitas: Pongan cuidado de presentarme a su debido tiempo la ofrenda de alimentos que me pertenece, los sacrificios que se queman con aroma agradable a mí. 3 Dile también: Cada día ofrecerán dos corderos de un año y sin defecto, como holocausto perpetuo. 4 Los ofrecerán uno por la mañana y el otro a la hora del crepúsculo, 5 con una oblación consistente en la décima parte de una medida de harina de la mejor calidad, amasada con un litro y medio de aceite puro de oliva. 6 Este es el holocausto perpetuo que fue ofrecido en la montaña del Sinaí, como ofrenda que se quema con aroma agradable al Señor. 7 La libación correspondiente será un litro y medio de bebida fuerte por cada cordero, y se ofrecerá al Señor en el Santuario. 8 A la hora del crepúsculo ofrecerás el segundo cordero, con la misma oblación y la misma libación de la mañana: es una ofrenda que se quema con aroma agradable al Señor.

 El sacrificio sabático 9 El día sábado ofrecerán dos corderos de un año y sin defecto, con una oblación consistente en dos décimas partes de una medida de harina de la mejor calidad, amasada con aceite, y su correspondiente libación. 10 Es el holocausto sabático, que se añadirá cada sábado al holocausto perpetuo y a su libación.

 El sacrificio mensual 11 El primer día de cada mes ofrecerán al Señor, como holocausto, dos novillos, un carnero y siete corderos de un año y sin defecto. 12 También ofrecerán tres décimas partes de una medida de harina de la mejor calidad, amasada con aceite, como oblación por cada novillo; dos décimas partes de una medida de harina de la mejor calidad, amasada con aceite, como oblación por el carnero; 13 y la décima parte de una medida de harina de la mejor calidad, amasada con aceite, como oblación por cada cordero, Así el holocausto será una ofrenda que se quema con aroma agradable al Señor. 14 Las libaciones correspondientes serán de tres litros de vino por el novillo, de dos litros por el carnero y de un litro y medio por el cordero. Este será el holocausto mensual, para todos los meses del año. 15 Además del holocausto perpetuo, de ofrecerá al Señor un chivo, como sacrificio por el pecado, con la libación correspondiente.


 Los sacrificios para la Fiesta de los Ácimos 16 El día catorce del primer mes será la Pascua del Señor, 17 y el quince de ese mismo mes será un día de fiesta. Durante siete días comerán panes ácimos. 18 El primer día habrá una asamblea litúrgica y no harán trabajos de ninguna clase. 19 Además presentarán, como ofrenda que se quema en holocausto al Señor, dos novillos, un carnero y siete corderos de un año y sin defecto. 20 Con ellos presentarán, como oblación por el novillo, tres décimas partes de una medida de harina de la mejor calidad, amasada con aceite; dos décimas partes por el carnero, 21 y una décima parte por cada uno de los siete corderos. 22 También se ofrecerá un chivo como sacrificios por el pecado, a fin de realizar el rito de expiación en favor de ustedes. 23 Harán todo esto, además del holocausto matutino, que se ofrece como holocausto perpetuo. 24 Así lo harán cada uno de esos siete días. Es una ofrenda de alimentos, que se quema con aroma agradable al Señor, y se añade al holocausto perpetuo y a su oblación. 25 El séptimo día habrá otra asamblea litúrgica, y no harán trabajos de ninguna clase.

 Los sacrificios para la Fiesta de las Semanas 26 El día de las primicias –cuando ofrezcan al Señor, en la fiesta de las Semanas, una oblación de frutos recién madurados– tendrán una asamblea litúrgica y no harán trabajos de ninguna clase. 27 También ofrecerán como holocausto de aroma agradable al Señor, dos novillos, un carnero y siete corderos de un año. 28 Con ellos, presentarán, como oblación por cada novillo, tres décimas partes de una medida de harina de la mejor calidad, amasada con aceite; dos décimas partes por cada carnero, 29 y una décima parte por cada uno de los siete corderos. 30 También se ofrecerá una chivo como sacrificio por el pecado, a fin de realizar el rito de expiación en favor de ustedes. 31 Harán todo esto con sus correspondientes libaciones, además del holocausto perpetuo y su oblación.

Capítulo 29
Los sacrificios para la Fiesta de la Aclamación
E
l primer día del séptimo mes tendrán una asamblea litúrgica y no harán ninguna clase de trabajo. Este será para ustedes el día de la Aclamación. 2 En él ofrecerán, como holocausto de aroma agradable al Señor, un novillo, un carnero y siete corderos de un año y sin defecto. 3 También presentarán, como oblación por el novillo, tres décimas partes de una medida de harina de la mejor calidad, amasada con aceite; dos décimas partes por el carnero, 4 y una décima parte por cada uno de los siete corderos. 5 Igualmente se ofrecerá al Señor un chivo como sacrificio por el pecado, a fin de practicar el rito de expiación en favor de ustedes. 6 Todo esto, además del holocausto mensual y de su oblación, del holocausto perpetuo y de su oblación, y de las libaciones prescritas, como aroma agradable, como ofrenda que se quema para el Señor. Los sacrificios para el Día de la Expiación 7 El décimo día de ese séptimo mes tendrán una asamblea litúrgica, ayunarán y no hará ninguna clase de trabajo. 8 Además, ofrecerán al Señor, como holocausto de aroma agradable, un novillo, un carnero y siete corderos de un año y sin defecto, 9 con la oblación correspondiente: tres décimas partes de una medida de harina de la mejor calidad, amasada con aceite, por el novillo; dos décimas partes por el carnero, 10 y una décima parte por cada uno de los siete corderos. 11 También se ofrecerá un chivo como sacrificio por el pecado. Todo esto, además de la víctima por el pecado ofrecida en la fiesta de la Expiación, del holocausto perpetuo, de su oblación y de sus correspondientes libaciones. Los sacrificios para la 

Fiesta de las Chozas 12 El día quince del séptimo mes tendrán una asamblea litúrgica. No harán ninguna clase de trabajos y durante siete días seguidos celebrarán una fiesta de peregrinación en honor del Señor. 13 Ofrecerán como holocausto de aroma agradable al Señor trece novillos, dos carneros y catorce corderos de un año y sin defecto, 14 con su oblación de harina de la mejor calidad, amasada con aceite: tres décimas partes de una medida por cada uno de los trece novillos, dos décimas partes por cada uno de los dos carneros 15 y una décima parte por cada uno de los catorce corderos. 16 También ofrecerán un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto perpetuo, de su oblación y su libación. 17 El segundo día ofrecerán doce novillos, dos carnero y catorce corderos de un año y sin defecto, 18 con las oblaciones y libaciones prescritas, según el número de novillos, de carneros y de corderos. 19 También ofrecerán un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto perpetuo, de su oblación y sus libaciones. 20 El tercer día ofrecerán once novillos, dos carneros y catorce corderos de un año y sin defecto, 21 con las oblaciones y libaciones prescritas, según el número de novillos, de carneros y de corderos. 22 También ofrecerán un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto perpetuo, de su oblación y su libación. 23 El cuarto día ofrecerán diez novillos, dos carneros y catorce corderos de un año y sin defecto, 24 con las oblaciones y libaciones prescritas, según el número de novillos, de carneros y de corderos. 25 También ofrecerán un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto perpetuo, de su oblación y su libación. 26 El quinto día ofrecerán nueve novillos, dos carneros y catorce corderos de un año y sin defecto, 27 con las oblaciones y libaciones prescritas, según el número de novillos, de carneros y de corderos. 28 También ofrecerán un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto perpetuo, de su oblación y su libación. 29 El sexto día ofrecerán ocho novillos, dos carneros y catorce corderos de un año y sin defecto, 30 con las oblaciones y libaciones prescritas, según el número de novillos, de carneros, y de corderos. 31 También ofrecerán un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto perpetuo, de su oblación y su libación. 32 El séptimo día ofrecerán siete novillos, dos carneros y catorce corderos de un año y sin defecto, 33 con las oblaciones y libaciones prescriptas, según el número de novillos, de carneros y de corderos. 34 También ofrecerán un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto perpetuo, de su oblación y su libación. 35 El octavo día tendrán una reunión solemne y no harán ninguna clase de trabajo. 36 Ofrecerán como holocausto, como ofrenda que se quema con aroma agradable al Señor, un novillo, un carnero y siete corderos de un año y sin defecto, 37 con la oblación y las libaciones prescritas, según el número de novillos, de carneros y de corderos. 38 También ofrecerán un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto perpetuo, de su oblación y su libación. 39 Estos son los sacrificios que ustedes ofrecerán al Señor en sus fiestas, además de sus ofrendas votivas y voluntarias, de sus holocaustos, oblaciones y libaciones, y de sus sacrificios de comunión.


1° Lectura. Mateo 24:32-51

A
prendan esta comparación, tomada de la higuera: cuando sus ramas se hacen flexibles y brotan las hojas, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano. 33 Así también, cuando vean todas estas cosas, sepan que el fin está cerca, a la puerta. 34 Les aseguro que no pasará esta generación, sin que suceda todo esto. 
 35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 36 En cuanto a ese día y esa hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre. 37 Cuando venga el Hijo del hombre, sucederá como en tiempos de Noé. 38 En los días que precedieron al diluvio, la gente comía, bebía y se casaba, hasta que Noé entró en el arca; 39 y no sospechaban nada, hasta que llegó el diluvio y los arrastró a todos. Lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre. 40 De dos hombres que estén en el campo, uno será llevado y el otro dejado. 41 De dos mujeres que estén moliendo, una será llevada y la otra dejada. 42 Estén prevenidos, porque ustedes no saben qué día vendrá su Señor. 43 Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, velaría y no dejaría perforar las paredes de su casa. 44 Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada. 45 ¿Cuál es, entonces, el servidor fiel y previsor, a quien el Señor ha puesto al frente de su personal, para distribuir el alimento en el momento oportuno? 46 Feliz aquel servidor a quien su señor, al llegar, encuentre ocupado en este trabajo. 47 Les aseguro que lo hará administrador de todos sus bienes. 48 Pero si es un mal servidor, que piensa: «Mi señor tardará», 49 y se dedica a golpear a sus compañeros, a comer y a beber con los borrachos, 50 su señor llegará el día y la hora menos pensada, 51 y lo castigará. Entonces él correrá la misma suerte que los hipócritas. Allí habrá llanto y rechinar de dientes.